Luis Arias* y su esposa recuerdan que hace como 10 años los caños de Acacías eran fuente de abundante pescado guarapurí, mojarra, caronchito y hasta de babillas. También eran sitios de descanso, paseo y recreación. “En el caño La Unión y Siete Vueltas metíamos la olla para sacar el agua del sancocho, todos los días, y la olla iba derechito al fogón; de ahí iba a la mesa y comíamos sin miedo de una soltura de estómago”, recuerda Luis, habitante de la vereda La Esmeralda. Ahora, esos caños limpios de Acacías, para la familia de Luis y las de miles de pobladores de las 12 veredas de la zona petrolera de Ecopetrol en ese municipio son solo un recuerdo. Llano Sie7edías recorrió durante dos días las principales fuentes de agua de la zona, incluido el río Acacías, y encontró que solo el caño La Esmeralda está aparentemente libre de contaminación. Sus piedras se ven cubiertas por el musgo, hay aves y las aguas corren cristalinas entre la vegetación. En las otras fuente...